Producción integrada vs. producción ecológica

10/10/2025

Innovación agrícola: técnicas sostenibles para el futuro

La Producción Integrada es un sistema agrícola de producción de alimentos de calidad que prioriza la utilización de los recursos y mecanismos de regulación naturales, con el objetivo de optimizar los métodos de producción, evitar aportaciones perjudiciales al medio ambiente y asegurar a largo plazo una agricultura y ganadería sostenibles.

Los productos obtenidos en las explotaciones que realizan Producción Integrada pueden ser reconocidos por el consumidor mediante el logotipo de la mariquita.

El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación es la autoridad competente que supervisa el Consejo Catalán de la Producción Integrada (CCPI).

¿Qué caracteriza la producción agrícola?

  • Se producen alimentos de manera más eficiente, optimizando el uso de los recursos, velando por el ahorro de agua, la conservación del suelo y reduciendo el impacto de la actividad agrícola en el medio.
  • La Producción Integrada incorpora diferentes métodos de lucha alternativos al uso de productos fitosanitarios, reduciendo la dependencia de determinados herbicidas, pesticidas y fertilizantes.
  • En Producción Integrada se fomentan los espacios de biodiversidad, preservando los hábitats agrarios para la fauna y flora, dando especial importancia a los insectos polinizadores y a los enemigos naturales de las plagas de los cultivos hortícolas. Es decir, se hace uso de la fauna auxiliar beneficiosa. Se instalan refugios para aves o insectos, se establecen zonas de compensación ecológica, se mantiene la cubierta vegetal del suelo, se utilizan plantas con flores, etc. Esto hace que en nuestros campos haya una gran cantidad de fauna útil, como la mariquita, que nos ayuda contra las plagas.
  • La utilización de técnicas alternativas a la lucha química contra plagas y enfermedades antes de aplicar cualquier tratamiento fitosanitario y la realización de análisis multirresiduos permite obtener alimentos más sanos, saludables y seguros para los consumidores, productos con menos residuos químicos. Además, en Producción Integrada los agricultores también realizan una serie de autocontroles en materia de productos fitosanitarios.
  • Diferenciación en el mercado, ya que un producto certificado puede diferenciarse de otros iguales no certificados.

La producción vegetal ecológica se basa en la nutrición de las plantas, principalmente a través del ecosistema edáfico; los vegetales deben producirse sobre y dentro de tierra en contacto con el subsuelo. En consecuencia, no está permitida la producción hidropónica ni el cultivo de plantas en contenedores, bolsas o camas donde las raíces no entren en contacto con el suelo vivo.

En la producción vegetal ecológica deben utilizarse técnicas de producción que eviten la contaminación del medio ambiente o la reduzcan al mínimo. Mientras que la agricultura no ecológica dispone de más medios externos para conseguir el crecimiento de los cultivos, los sistemas de producción vegetal ecológica necesitan un material de reproducción vegetal capaz de adaptarse a la resistencia a las enfermedades, a condiciones climáticas y edafológicas locales diversas y a las prácticas de cultivo específicas de la agricultura ecológica, contribuyendo así al desarrollo del sector ecológico. Por lo tanto, es importante desarrollar material de reproducción vegetal ecológica apto para la agricultura ecológica.

Para la gestión y fertilización del suelo, en producción vegetal ecológica se recurre a prácticas de cultivo que mantengan o incrementen la materia orgánica del suelo, refuercen la estabilidad y la biodiversidad edáfica, y prevengan la compactación y erosión del suelo.

Métodos para mantener e incrementar la fertilidad y la actividad biológica del suelo:

  • Mediante la rotación plurianual de cultivos que incluya obligatoriamente cultivos de leguminosas como cultivo principal o de cobertura para los cultivos de rotación y otros cultivos de abonos verdes.
  • En todos los casos, mediante la aplicación de estiércol animal o materia orgánica, ambos de preferencia compostados, de producción ecológica.

La prevención de los daños causados por plagas y malas hierbas se basará fundamentalmente en la protección mediante:

  • Enemigos naturales, fauna auxiliar beneficiosa.
  • Elección de especies, variedades y materiales heterogéneos.
  • Rotación de cultivos.
  • Técnicas de cultivo como la biofumigación, métodos mecánicos y físicos.
  • Procesos térmicos como la insolación y, en el caso de cultivos protegidos, el tratamiento a poca profundidad del suelo con vapor (con una profundidad máxima de 10 cm).

La utilización de productos fitosanitarios está muy restringida.

No obstante, se permite el uso de determinados productos fitosanitarios cuando estas técnicas no garanticen la protección adecuada, siempre que estos productos hayan sido autorizados conforme a las normas generales (el Reglamento (CE) 1107/2009).